¿Qué ven mis ojos?

¿Qué ven mis ojos?: donde los alumnos recopilaron retratos y autorretratos utilizando imágenes y palabras, combinando y aplicando las bases teóricas adquiridas en la materia de Educación Plástica y Lengua Castellana y Literatura, concretamente en esta última con las características y tipos de descripción;

AUTORRETRATOS.
          CURSO: SEGUNDO           GRUPOS: A B Y C.

Tengo el pelo largo, rizado y color café. Mis ojos son como el café, mis labios como una colchoneta rosa, mis mejillas son dos globos sonrosados, mis gafas me recuerdan al azul del mar y a la brisa marina y sobre todo mi sonrisa es como el despertar de la primavera o como el amanecer de un día de verano.
Mi personalidad es muy peculiar, soy un payaso alegre, me gusta reírme, en los momentos más delicados no se llorar y chillo como el cantar de los pajarillos en una tarde de verano.

Alejandra (2º b)


Soy Julia, la típica adolescente que un día sabe lo que quiere hacer y al siguiente duda sobre lo que quiere ser.
Me gustaría ser tan alta como la luna, pero tengo los pies en la tierra, como un roble sus raíces, no tal alto pero sí tan fuerte.
Tengo una cara bastante expresiva, con un toque de picardía sobre todo cuando sonrío.
Mis ojos son tiernos y soñadores, cuando los cierro vuelan como las aves hacia tierras más cálidas.
Mi piel es muy blanca, pero luchadora, porque se bate en duelo con el sol cada verano y siempre gana la batalla.
Tengo el pelo largo y ondulado como esas pequeñas olas que rompen en la playa.
Mis dedos ágiles, se mueven precisos como hormigas soldado; a los tres años me abrochaba los botones del baby que estaban en la espalda.
Por otra parte, tengo un carácter alegre, soy una chica simpática y divertida, chispeante como las burbujas de un refresco azucarado.
Soy curiosa, me muero por saber que hay detrás de esa puerta que me han dicho que no puedo abrir.
Quiero conocer otros lugares, viajar a otros países, ver otros ríos, cruzar otros puentes, hablar con quien no habla como yo.
También soy una chica bastante autónoma, decidida y responsable, pero sobre todo soy ordenada, ordenada, muy ordenada, ¿he dicho que soy ordenada?, porque lo soy, como las piezas de ajedrez sobre el tablero antes de empezar la partida, como los libros en la estantería de la biblioteca.
A veces, en casa, cuando me enfado, me dicen: ¡Vaya carácter! Prefiero pensar que se refieren a buen carácter, aunque tengo mis dudas.

                                                                Julia Crespo Triguero 2ºB


Yo me defino como una persona alta como un roble, pero fina como un espagueti. Tengo el pelo color castaño y su forma es como la del árbol.  Los ojos marrones y los labios con cicatrices por la dentadura de hierro. Mi piel sufre las hormonas de la pubertad y por ello, granos por toda la cara me recorren de acá para allá.
Me conocen como un chico extrovertido, aunque no atrevido. También un chaval trabajador que, como una hormiga obrera, siempre termina su labor. Mi corazón derrocha calor congelante, ya que siento muchas emociones, pero no me dejo llevar por ellas.

Pablo (2º b)


Mi nombre es Marta, soy de estatura baja, y tengo catorce años. Mi pelo es de color castaño y ondulado, no es corto, pero tampoco demasiado largo, me llega por los hombros. Mis ojos son de color verde claro y mi nariz es corta, tengo un piercing de color negro con una bolita en el lado derecho de mi nariz. Mi boca y mis dientes son grandes. Mi cara tiene forma redondeada, tengo la piel clara y una cicatriz de la varicela al lado de la ceja derecha. No me suelo maquillar, pero algunos fines de semana me delineo el ojo. Suelo vestir con colores oscuros, nunca llevo ni falda ni vestidos porque me parecen incómodos, suelo llevar mallas oscuras y zapatillas cómodas acompañadas con alguna sudadera o chaqueta. Llevo siempre en mi mano izquierda un reloj rosa y en mi mano derecha dos gomas para el pelo y dos pulseras, también llevo siempre un collar ajustado al cuello.
La gente cuando me ve por primera vez dice que parezco seria, callada y tímida. Pero en realidad soy simpática, alegre, divertida, calmada, graciosa, rencorosa, terca, un poco tímida con gente que no conozco, siempre me gusta llevar la razón y no doy mi brazo a torcer, soy algo pesimista, sincera porque no me gusta mentir ni que me mientan, espontánea y siempre intento ayudar a los demás, también soy muy competitiva. Soy una persona alegre y suelo contagiar mi simpatía.
Marta (2º A)


Me llamo Jia Ying Wang.
Tengo la cara redonda y simpática, la frente lisa, los ojos serenos y marrones, la nariz redonda, la boca fresca y habladora, el cuello grueso y los dientes alineados y blancos como la nevada del año. La mejilla suave me recuerda las acaricias de un ser querido. Los labios finos, las pestañas claras, las cejas delgadas y separadas. Las orejas pequeñas.
Soy morena, porque me gusta tomar el sol. Los cabellos negros y lisos, las manos finas y sensibles, las piernas fuertes.
Suelo vestir sencillo para ir al instituto y elegante para salir de fiestas.
Soy generosa porque me gusta compartir las cosas con los demás antes que a sí misma. Soy simpática con la gente, y tímida con los desconocidos. También soy trabajadora y feliz porque me gusta aprender cosas nuevas y me gusta sonreír.
Jia Ying (2º a)

Soy una persona alta, aunque otros dicen que sería una gran torre, mis ojos son marrones como las montañas recién hechas, la nariz chata como una nuez, los dientes blancos como la nieve, el pelo rizado como la maleza de una selva y de un negro como el carbón. Tengo las orejas pequeñas, soy propietario de unas cejas poco pobladas como un césped recién cortado, tengo unos pies tan grandes que a veces los confundo con mis piernas, y algo de lo que estoy orgulloso son mis bonitas pecas, que son como los puntos que ves al mirar al cielo pero que en realidad son pájaros levantando el vuelo.
Moralmente, me considero amable pero no un santo, soy generoso, aunque con la comida soy un poco receloso. Muy deportista, pero descansar me gusta como a un perezoso, estudioso como un universitario, pero me da más pereza hacer los deberes que a un niño de parvulario. Soy responsable con mis obligaciones, pero un recordatorio me suele hacer falta, mis gustos en la comida son extensos como los de un catador, pero me muero cuando veo una coliflor.
Miguel López (2º C)



Tiene los cabellos largos y de color castaño, ondulados en las puntas, la mayor parte de las veces desordenados, recogidos en coleta en la parte trasera; sedosos y brillantes y el flequillo sobre la piel nacarada de la frente. Bajo unas largas cejas, los ojos marrones lanzan destellos de vida, que dejan ver sus sueños. La recta nariz hace sombra a los finos labios rosados, que guardan en su interior dos filas de marfileños dientes. En la blanca tez como azucena del rostro se alzan dos mejillas sonrosadas que recogen el calor de la primavera. Las piernas, flexibles por el deporte, se alzan elevando el cuerpo al caminar, mientras mueve de forma coordinada los brazos que acaban en unas delicadas manos que transmiten cálidas sensaciones a sus seres queridos. Esto, en su conjunto, hace de Candela una muchacha en la flor de la juventud, atlética, delgada, que viste sofisticado cuando acude a una fiesta y discreta y deportiva en su vida diaria.
Esta muchacha es afable, aunque gritona, hace gimnasia rítmica; por eso es exigente y con carácter. Aunque a veces actúa como una estúpida, es muy lista. Cuando comete un error acepta las disculpas de los demás. Ella es extravagante y desvergonzada. Gracias a eso es muy sociable, y no hay gente que no conozca de Cuenca. A veces es insolente pero honrada.

Candela (2º C)

Soy más bajita que un pino adulto y más alta que un perro.
Tengo las manos largas, mi madre dice que como un pianista. Ando un poco encorvada y mirando el suelo, però es que allí pasan cosas muy interesantes.
Mis ojos son del color de las canicas, aunque depende mucho de cómo me da la luz. Mi caótico pelo, y con más parecido a una selva que a pelo, puede parecer un poco rubio dependiendo del sol; a veces, incluso, mi pelo parece de fuego.
Mi nariz parece una cadena montañosa. Mi piel es más clara que la nieve, aunque es pálida dentro de lo que cabe.
No me gusta mucho salir a la calle, no lo hago demasiado. Soy bastante tímida e introvertida, però cuando me enfado pueden temer los dragones y las tormentas.
Blanca (2º C)



 









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